
Su primer izamiento reunió el trabajo, la sensibilidad y el cariño de quienes participaron en la creación de un símbolo para nuestras 37 comunidades.
Al verla desplegada por primera vez sentí una emoción difícil de explicar. En esa bandera estaban los meses de trabajo, las conversaciones, las expectativas y las 29 propuestas de personas e instituciones que aceptaron un desafío tan sencillo de formular como profundo en su significado: representar a Las Colonias.
Este camino comenzó en mayo, cuando abrimos el concurso con la intención de crear un símbolo capaz de reunir la historia, la producción, la diversidad cultural y los vínculos que distinguen a nuestro departamento. Desde entonces, cada trabajo que recibimos fue sumando una mirada sobre aquello que somos y sobre la manera en que nuestras comunidades construyen su porvenir.
Escuelas, alumnos, vecinos e instituciones buscaron en el pasado, observaron el presente e imaginaron el futuro. Lo hicieron con dedicación, sensibilidad y un enorme cariño por el lugar donde viven. Esa participación le dio verdadero sentido al proceso.
El jurado eligió la propuesta de la Asociación Italiana de San Jerónimo Norte. Su diseño fue llevado a la bandera respetando íntegramente cada color, cada trazo y cada símbolo presentado. La primera mención correspondió a Solange Otilia Alovatti y la segunda, a Gisela Elisabet Pucheta. Mi reconocimiento a ellas y a cada una de las personas que acercaron sus trabajos.
La presentación y el primer izamiento en el CICAE de Esperanza permitieron encontrarnos alrededor de esta creación colectiva. Intendentes, presidentes comunales, representantes de instituciones y vecinos de distintas localidades acompañaron un momento que quedará en la historia de Las Colonias.
Quiero agradecer especialmente a quienes integraron el jurado y asumieron con responsabilidad la tarea de estudiar, debatir y valorar cada propuesta. Agradezco a las escuelas y a sus alumnos, a las instituciones participantes, a las autoridades de nuestras comunidades, al CICAE por recibirnos, a nuestro equipo de trabajo y a cada persona que estuvo presente durante este recorrido.
La bandera comienza ahora una nueva etapa. Estará en nuestros municipios y comunas, en las escuelas, los clubes, las instituciones y las celebraciones de cada localidad. En cada lugar llevará la identidad propia de esa comunidad y el vínculo que la une con las demás.
Las Colonias ya tiene una bandera nacida de su gente. Un símbolo que guarda algo de cada uno y que, desde su primer izamiento, forma parte de nuestra historia común.
